Corro, huyo hacia cualquier lugar. Lejos de sus brazos esos que tanto daño sé que me harán. Eso es lo que pienso, quizá este no sea el mejor lugar para vivir, quizá él no sea la persona con la que mi vida quiero compartir. Pero no me atrevo a decirlo, mis palabras las traga el silencio. Pronto llegará ese momento en el que sus llaves abran la puerta de mi casa, nuestra casa…para desordenarlo todo por completo. Quizá hoy no esté ebrio, ese es mi único consuelo. Pues aún sueño con que al entrar no tenga el tono de la voz mermado por el alcohol. Espero que mañana no tenga que pedirme perdón por lo que me ha hecho hoy. En el fondo sé que debería frenarle, pero le quiero demasiado…quizá algún día cambie.
Pero mientras ese día llega yo tendré que seguir aquí agachada recogiendo los cristales del último vaso que me tiró, lo tiró para dañarme, pero aunque no me llegó dar, dio en mi corazón de lleno, cada día me cuesta más recomponerlo, unir todas las piezas…pero aún así, con un esfuerzo sobrehumano lo hago, para poder seguir teniéndolo a mi lado, por nada cambiaría yo sus brazos, aquellas noches, de jóvenes bajo la luna abrazados. Pero ahora todo es distinto, el amor se ha convertido en vino, la pasión en un adiós y el cariño en las disculpas por lo acontecido en la noche anterior. ¿Quién sabe qué hago yo aquí? ¿Por qué cada día tengo menos ganas de vivir?
Me consumo, si no estoy cerca de ti, eso tenlo por seguro, que por amor yo sigo aquí, aún sabiendo lo que me espera de ti. No intento disimular lo que va a pasar, solo te recuerdo que a la mañana siguiente lo lamentarás, pedirás perdón pero esto se repetirá, volverá a pasar y todo lo que un día me dijiste tapado por el dolor quedará. Espero que no se te olvide que algún lugar, un cristal roto mi recuerdo a tu mente traerá, intentarás mirar hacia otro lugar, para todos olvidado esto estará, pero en el fondo de ti no cesarás de llorar, porque aún formo parte de ti, de ese corazón que el alcohol, no deja de herir. En tus más bonitos recuerdos yo estaré ahí, también en los peores cuando te des cuenta de que yo algún día no estaré aquí. No me ates más a ti, no puedes alejarme más de ti. La distancia entre ambos, es cada vez más grande aunque yo siga aquí. Mi corazón pronto dejará de latir pero quiero que sepas, que solo te quiero a ti. Esta nunca fue la forma de la que yo deseé vivir., solo quería algo por lo que luchar, algo que con miradas solucionara mi mal, no golpes, ni insultos que abran la llaga cada vez un poco más.

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